martes, 29 de mayo de 2012

III Carrera HM Corre por la Vida 2012


Antiguamente, léase de dos años a esta parte, siempre me había caracterizado por ser un "ansias" con el tema de las inscripciones a carreras. Comprobaba mis findes, acudía a carreraspopulares.com, sacaba la tarjeta y me inscribía a tó lo que se meneaba (incluso con varios meses de antelación). 
A día de hoy, sigo luchando por desengancharme de esta práctica. He comprendido que no pasa nada si un domingo de los disponibles no me pongo un dorsal. Además, tras perderme varias carreras en las que me hallaba inscrito por lesión (Media de Villaverde, Sansil Vicalvareña, Media de Madrid) he tomado la determinación de, salvo los objetivos marcados en el calendario, inscribirme en las carreras según sensaciones y a corto plazo.

Esto tienes sus pros y sus contras. Como ventaja principal, me asegura acudir con menos presión y en mejores condiciones. Y como claro inconveniente, debido al gran auge que está cogiendo el running y a los organizadores que obviamente permiten apuntarte meses antes con plazas limitadas, se dará el caso que me quede sin asistir a alguna carrera interesante.

Con mi nueva mentalidad a estrenar me apunté in extremis a la Liberty y fue una jornada cojonuda. Como la rodilla no dio mucho por saco y también disponía de este finde, decidí correr alguna el domingo. 
Pero esta vez se produjo el inconveniente citado anteriormente. Tras observar el "menú del domingo",  comprobé que la más interesante era el Cross Popular Club Amigos en Leganés a la que asistirían varios foreros. Pero ya habían cerrado inscripciones y como no me parece de recibo correrla sin dorsal por el simple motivo de que se me haya pasado el plazo, la descarté definitivamente. Igual ocurrió con la Media de Coslada. Así pues, el mismo miércoles que cerraban inscripciones, confirmé mi presencia en la que fue mi tercera opción: La III Carrera HM Corre por la vida de Boadilla del Monte.


Correspondía a una prueba de 10 km mixtos por asfalto y tierra por la Urbanización Montepríncipe (sabría llegar fácilmente ya que ahí se encuentra la facultad donde he realizado el Máster), en principio no apta para marca debido a su perfil, y con la presencia de primeras figuras debido al sustancioso premio económico para los ganadores. Eso sí, se supone que ese premio vendría de los patrocinadores, ya que el importe integro de las inscripciones sería donado de forma solidaria a Unicef.

Dado que la semana pasada no me machaqué excesivamente en la Liberty, que la rodilla la llevo mejor, y que en esta volvería a sufrir la soledad del corredor de fondo al no tener a ningún compi con que compartir ritmo, decidí darle candela al body.


Después de las palabras de Chema y Carlos Moya, animando a los presentes (aunque muchos se animaron más cuando la mujer de este último hizo acto de presencia para recoger el cheque que se donaría), se dio el pistoletazo de salida.

Visto el perfil en la web, sabía que hasta el km 6 podía darle caña y luego de ahí a meta a sufrir tocaba. Desde que salí las sensaciones no fueron buenas, me costaba correr a un ritmo rápido (para mi nivel obviamente). Las pulsaciones no me subían tan rápido como en otras ocasiones. Un dato representativo es que tardé el doble de tiempo en alcanzar las 170 ppm que en otras pruebas similares, osea en vez de 1 minuto pues 2.
Ya en el km 3,5 cuando se deja el asfalto comencé a encontrarme mejor, y he de decir que corriendo sin dolor y cuesta abajo junto a un grupito a 4:00 min/km volví a disfrutar, después de tanto tiempo, como solía hacerlo antaño.


Pero llegó el km 6,5 (pasando aún por debajo de 26´) y con ello finalizó la dulce historia. En ese punto apareció en escena el Vicen desfondao, desentrenao y acalorao que no da ni pena. Esa zona no sé porque me recordó al tramo entre los km 14-16 de la Tragamillas...

Padeciendo llegué arrastrándome hasta el km 8,5 (el garmin marcaba casi 500 m menos) donde la subida llegaba a su fin. Desde ahí hasta el campo de fútbol donde se hallaba la meta otra vez dándolo todo. He de reconocer que en ese momento tenía la percepción de deslizarme ligero como un keniata en su sprint final para conseguir la victoria. Desgraciadamente, uno de los múltiples servicios con que cuentan las carreras de hoy en día, me arroja la cruda realidad a la cara.

video
Igualita mi técnica de carrera que la de Gebresselasie

Increíble como ese trozo de carne con zapatillas ha conseguido un sub 40´ !!!
En efecto, ni yo me lo creía, básicamente porque ese hecho nunca se produjo. Bueno en realidad sí, pero con matices. Habría que especificar que según el Garmin crucé la meta tras 9500 m en 39:16, siendo el llegado 51 de los 601 atletas que la completaron. 


Como anécdota, la organización, sabedora de su equivocación en la distancia del trazado, no se les ocurrió mejor solución que sumarle 40 ´a to cristo para compensar los 250 m, según ellos, que faltaron hasta los 10 k. Por lo que se ve, según cuenta un forero de FFDR, muchos corredores escribieron pidiendo explicaciones, ante lo cual rectificaron y han vuelto a publicar las clasificaciones con el tiempo inicial.


A mi plin, chapuzas arriba, chapuzas abajo, yo estoy contentísimo, y no precisamente por el tiempo (que también). El hecho destacable de esta carrera es que la he realizado sin dolor alguno, por lo que puedo anunciar gustosamente que el domingo próximo acudiré a Hoyos del Espino para participar en la II Media Maratón por la Naturaleza organizada por FFDR. 



sábado, 26 de mayo de 2012

No me seas perro!!!... y corre con tu perra


Se me puede echar en cara lo primero, pues muchas veces la vaguería hace mella en mi deseada rutina de entrenos. Ahora bien, que nadie me reproche lo segundo, ya que el correr en compañía de mi mascota es algo en lo que yo ni pincho ni corto.

Nuba llegó a nuestras vidas a principios de Agosto del pasado año.  A pesar de yo ser más de gatos, no tuve opción si siquiera de sacarlo a discusión y tal como sentenció Bea, comenzamos a buscar un compañer@ perrun@. Solo teníamos claro que debía ser pequeñ@, pues un piso de 40 m2 no creo que sea adecuado para un perro de 40 kg,  y que por supuesto no gastaríamos dinero en una raza con pedigree. Preferiríamos adoptar, no solo por el ahorro económico, sino para dar una oportunidad a uno de los pobres animalillos que llenan perreras o albergues.

En la web de la APAP Alcala vimos una foto suya y nos enamoró. A pesar de ser un "chucho remezclao" tenía el aspecto, o al menos a nosotros nos lo parecía, de un pastor alemán en miniatura. Al ponernos en contacto con una de las voluntarias para concertar una visita, ya nos advirtió que era extremadamente miedosa y desconfiada. 
Aún así decidimos acudir a conocerla. La acercó a Alcalá el chico que la tenía, como casa de acogida, en una finca con otros perros. Llevaba allí más de año y medio, desde que la encontrasen abandonada y atada al guardarail de una carretera muerta de miedo. Era de las más antiguas en el albergue, pues a pesar de haber concertado muchas citas, al ver lo miedosa que era todo el mundo se decantaba por otra opción.
He de decir que un principio al verla con las orejas gachas y escondiéndose detrás de su amo, yo tampoco lo ví claro, pero Bea desde el primer momento supo que era la elegida y que al final nos ganaríamos su confianza y se haría  a nosotros.

Miedo elevado a la enésima potencia en su primer día en casa

Nueve meses después, podemos afirmar que nos la hemos ganado  (a mi me ha costado más que a Bea) y por supuesto se ha hecho a nosotros, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Ahora somos para ella como su antiguo amo cuando nos la presentaron, si alguien se acerca a acariciarla se esconde tras nosotros con el rabo entre las patas. De los demás perros no quiere saber nada. Sacarla a hacer sus cosas solamente uno de los dos, implica que no te puedas alejar más de 100 m de la puerta de casa. 
Pero al menos, cuando nuestros horarios nos  permiten salir de paseo con ella los dos, ya podemos llevarla hasta donde queramos. 
La asignatura que tengo pendiente, es poder salir a correr junto a ella. Lo había intentado varias veces, con correa, sin correa,, pero no había habido manera. 

Hasta que de repente un día todo cambia. Aprovechando la fresca, que anochece ya más tarde y que a partir de las 20:00 puedes llevarla suelta en el parque, la semana pasada salimos a dar un paseito por el Parque Fuente del Berro  antes de cenar. Para aprovechar la media horita me puse el uniforme de faena para, mientras Bea y Nuba jugaban en el césped, hacerme unos miles.
Así pocedímos. Ellas se quedaron a lo suyo en el fondo del parque y mientras yo trotaba 5 minutos como calentamiento. Cuando volvía hacia ellas, salió a mi encuentro, pero era normal ya que tenía a Bea a la vista y no había mucho jaleo que la asustase.
Pero cuando me dispuse a realizar la primera serie: ESTALLÓ LA SORPRESA.

Solo realicé 3 tristes miles (3:44, 3:53 y 3:48), pero a pesar de ser un entreno ridículo y de seguir echando el higadillo a esos ritmos, acabé contentísimo pues por primera vez desde que Nuba entró en nuestras vidas, ha corrido junto a mi, perdiendo a Bea de vista e internándose en un parque lleno de peligros en forma de niños, otros perros, o pitidos de coches por la M-30 contigua.

Obviamente esto ha sido solo un primer paso, no voy a correr a la tienda a comprar un arnés y una línea de tiro para canicross, pero amigos... tiempo al tiempo.





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